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martes, 11 de agosto de 2015

México

Como puede un gobierno dar sueldos sobrelimitados a sus políticos cuando la población carece del alimento básico educación y salud ;que gobernante puede dar la cara con tan diabólicas decisiones ,que gobierno destruye y maltrata a sus fuentes monetarias porque es de saber que el dinero de un país es generado por sus habitantes ...que pasa que realidad bizarra vivimos ?  

sábado, 27 de septiembre de 2008

MARIANO OSORIO " REFLEXIONES"

EL COBRO

Una tarde el pequeño se acercó a su madre, que preparaba la cena en la cocina y le entregó una hoja de papel en la que había escrito algo. Después de secarse las manos y el delantal, ella leyó lo que decía:

Por cortar el cesped $5.00

Por limpiar mi cuarto esta semana $1.00

Por ir al almacén en tu lugar $0.50

Por cuidar a mi hermanito mientras que ibas de compras $0.25

Por sacar la basura $1.00

Por tener una libreta con buenas notas $5.00

Por limpiar y barrer el patio $2.00

Total adeudado: $14.75

La madre lo miró con fijeza; el aguardaba, lleno de expectativa. Por último, tomó el lapicero y en el dorso de la misma hoja escribió:

Por llevarte nueve meses en mi vientre NADA

Por tantas noches de desvelos, curarte y orar por ti NADA

Por los problemas y el llanto que me hayas causado NADA

Por el miedo y las preocupaciones que me esperan NADA

Por comidas, ropa y juguetes NADA

Por limpiarte la nariz NADA

Costo total de mi amor NADA


Cuando el niño terminó de leer lo que había escrito su madre, tenía los ojos llenos de lágrimas. La miró a los ojos y le dijo: "Te quiero mucho mami". Luego tomó su lapicero y escribió con letra muy grande:

TOTALMENTE PAGADO.

MARIANO OSORIO " REFLEXIONES"

PERDÓNAME... ERES SÓLO UN NIÑO


Era una mañana como cualquier otra. Yo, como siempre, me hallaba de mal humor. Te regañé porque te estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta.

Comenzaste a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa. Furioso te levanté por el cabello y te empujé violentamente para que fueras a cambiarte de inmediato.

Camino a la escuela no hablaste. Sentado en el asiento del auto llevabas la mirada perdida. Te despediste de mí tímidamente y yo sólo te advertí que no te portaras mal. Por la tarde, cuando regresé a casa, después de un día de mucho trabajo, te encontré jugando en el jardín. Llevabas puestos los pantalones nuevos y estabas sucio y mojado.

Frente a tus amiguitos te dije que debías de cuidar la ropa , los zapatos, que parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte. Te hice entrar a la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas delante de mi te indiqué que caminaras erguido.

Más tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa.

A la hora de la cena arrojé la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furioso porque no parabas de jugar. Con un golpe sobre la mesa grité que no soportaba más ese escándalo y subí a mi cuarto.

Al rato mi ira comenzó a apagarse. Me di cuenta de que había exagerado mi postura y tuve el deseo de bajar para darle una caricia, pero no pude. ¿Cómo podría un padre, después de hacer una escena de indignación. Mostrarse sumiso y arrepentido?

Luego escuché unos golpecitos en la puerta. “Adelante” dije adivinando que eras tú. Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación. Te miré con seriedad y pregunté: ¿Te vas a dormir, vienes a despedirte?

No, contestaste. Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que lo esperara, aceleraste tu andar para echarte a mis brazos cariñosamente. Te abracé con un nudo en la garganta y percibí la ligereza de tu delgado cuerpecito. Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me diste suavemente un beso en la mejilla. Sentí que mi alma se quebrantaba.

“Hasta mañana papito” me dijiste. ¿Qué es lo que estaba haciendo? ¿Por qué me desesperaba tan fácilmente? Me había acostumbrado a tratarte como una persona adulta, a exigirte como si fueras igual a mí y ciertamente no eras igual.

Tú tenías unas cualidades de las que yo carecía: eras legítimo, puro, bueno y sobre todo sabías demostrar amor. ¿Por qué me costaba tanto trabajo?, ¿por qué tenía el hábito de siempre estar enojado? ¿Qué es lo qué me estaba aburriendo? Yo también fui niño. ¿Cuándo fue que comencé a contaminarme? Después de un rato entré a tu habitación y encendí una lámpara con cuidado.

Dormías profundamente. Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta, tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como un bebé. Me incliné para rozar con mis labios tu mejilla , respiré tu aroma limpio y dulce. No pude contener el sollozo y cerré los ojos. Una de mis lágrimas cayó en tu piel. No te inmutaste. Me puse de rodillas y te pedí perdón en silencio. Te cubrí cuidadosamente con las cobijas y salí de la habitación.

Si Dios escucha y te permite vivir muchos años, algún día sabrás que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, ojalá te des cuenta de que, pese a todos mis errores, te amo más que a mi vida. “Si lloras por haber perdido el Sol, entonces no podrás ver las estrellas”.


MARIANO OSORIO " REFLEXIONES"

CUANDO PENSABAS QUE NO TE VEÍA
Por: Un Niño

Cuando pensabas que no te veía. Te vi pegar mi primer dibujo en el refrigerador, e inmediatamente quise pintar otro.

Cuando pensabas que no te veía. Te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa para que fuese agradable vivir, pendiente de detalles, y entendí que las pequeñas cosas son las cosas especiales de la vida.

Cuando pensabas que no te veía. Te escuché pedirle a Dios y supe que existía un Dios al que le podría yo platicar y en quien confiar.

Cuando pensabas que no te veía. Te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos y aprendí que todos debemos de ayudarnos y cuidarnos unos a otros.

Cuando pensabas que no te veía. Te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que no tienen nada y aprendí que aquellos que tienen algo deben de compartirlo con quienes no tienen.

Cuando pensabas que no te veía. Te sentí darme un beso por la noche y me sentí amado y seguro.

Cuando pensabas que no te veía. Te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella y aprendí a cuidar lo que se nos da.

Cuando pensabas que no te veía. Vi como cumplías con tus responsabilidades aún cuando no te sentías bien, y aprendí que debo de ser responsable cuando crezca.

Cuando pensabas que no te veía. Vi lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas veces las
cosas duelen, y que está bien llorar.

Cuando pensabas que no te veía. Vi que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser.

Cuando pensabas que no te veía. Aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una persona buena y productiva cuando crezca.

Cuando pensabas que no te veía, te vi y quise decir:

¡Gracias MAMÁ por todas las cosas que vi, cuando pensabas que no te veía

!.


viernes, 26 de septiembre de 2008

MARIANO OSORIO " REFLEXIONES"

CUANDO YO YA NO PUEDA

EL DÍA QUE ESTÉ VIEJO Y YA NO SEA EL MISMO, TEN PACIENCIA Y COMPRÉNDEME. CUANDO DERRAME COMIDA SOBRE MI CAMISA Y OLVIDE COMO ATARME LOS ZAPATOS, RECUERDA LAS HORAS QUE PASÉ ENSEÑÁNDOTE A HACER LAS MISMAS COSAS.

SI CUANDO CONVERSES CONMIGO REPITO Y REPITO LA MISMA HISTORIA QUE TU CONOCES DE SOBRA COMO TERMINA, NO ME INTERRUMPAS Y ESCÚCHAME. CUANDO ERAS PEQUEÑO, PARA QUE TE DURMIERAS TUVE QUE CONTARTE MILES DE VECES EL MISMO CUENTO HASTA QUE CERRARAS TUS OJITOS.

CUANDO ESTEMOS REUNIDOS Y SIN QUERER ME HAGA MIS NECESIDADES NO TE AVERGÜENCES Y COMPRÉNDEME, QUE NO TENGO LA CULPA DE ELLO, PUES YA NO PUEDO CONTROLARLAS. PIENSA CUANTAS VECES TE AYUDE DE NIÑO Y ESTUVE PACIENTEMENTE A TU LADO ESPERANDO A QUE TERMINARAS LO QUE ESTABAS HACIENDO.

NO ME REPROCHES PORQUE NO QUIERA BAÑARME; NO ME REGAÑES POR ELLO. RECUERDA LOS MOMENTOS QUE TE PERSEGUÍA Y LOS MIL PRETEXTOS QUE INVENTABA PARA HACERTE MAS AGRADABLE TU ASEO.

ACÉPTAME Y PERDÓNAME YA QUE EL NIÑO AHORA SOY YO...

CUANDO ME VÉAS INUTIL E IGNORANTE FRENTE A TODOS LOS APARATOS TECNOLÓGICOS QUE YA NO PODRÉ ENTENDER, TE SUPLICO QUE ME DES TODO EL TIEMPO QUE SEA NECESARIO PARA NO LASTIMARME CON TU SONRISA BURLONA. ACUÉRDATE QUE FUI YO EL QUE TE ENSEÑÓ TANTAS COSAS. A COMER, A VESTIRTE Y LA EDUCACIÓN PARA ENFRENTAR LA VIDA TAN BIEN COMO LO HACES, SON EL PRODUCTO DE MI ESFUERZO Y PERSEVERANCIA POR TI.

CUANDO EN ALGÚN TIEMPO MIENTRAS CONVERSAMOS ME LLEGUE A OLVIDAR DEL TEMA DEL QUE ESTAMOS HABLANDO, DAME TODO EL TIEMPO QUE SEA NECESARIO HASTA QUE YO RECUERDE Y SI NO PUEDO HACERLO NO TE BURLES DE MI. TAL VEZ NO ERA IMPORTANTE LO QUE HABLABA PERO A MI ME BASTABA CON QUE SOLO ME ESCUCHARAS ESE MOMENTO.

SI ALGUNA VEZ YA NOQUIERO COMER, NO ME INSISTAS. SE CUANTO PUEDO HACER Y CUANTO NO DEBO HACER. TAMBIEN COMPRENDE QUE CON EL PASO DEL TIEMPO YA NO TENGO DIENTES PARA MORDER NI GUSTO PARA SENTIR.

CUANDO ME FALTEN MIS PIERNAS POR ESTAR CANSADAS PARA ANDAR DAME UNA MANO TIERNA PARA APOYARME, COMO LO HICE YO CUANDO COMENZASTE A CAMINAR CON TUS DÉBILES PIERNECITAS.

POR ÚLTIMO, CUANDO ALGUN DÍA ME OIGAS DECIR QUE YA NO QUIERO VIVIR Y SOLO DESEARÍA MORIR, NO TE ENFADES. ALGUN DÍA ENTENDERÁS QUE ESTO NO TIENE NADA QUE VER CON TU CARIÑO NI CON CUANTO TE AMO. TRATA DE COMPRENDER QUE YA NO VIVO SINO SOBREVIVO Y ESO NO ES VIVIR. SIEMPRE QUISE LO MEJOR PARA TI Y HE PREPARADO LOS CAMINOS QUE HAS DEBIDO RECORRER. PIENSA ENTONCES QUE CON EL PASO QUE ME ADELANTO A DAR ESTARÉ CONSTRUYENDO PARA TI OTRA RUTA EN OTRO TIEMPO, PERO SIEMPRE CONTIGO.

NO TE SIENTAS TRISTE O IMPOTENTE POR VERME COMO ME VES. DAME TU CORAZÓN, COMPRÉNDEME Y APÓYAME COMO YO LO HICE CUANDO EMPEZASTE A VIVIR...DE LA MISMA MANERA COMO TE HE ACOMPAÑADO EN TU SENDERO TE RUEGO ME ACOMPAÑES A TERMINAR EL MÍO. DAME AMOR Y PACIENCIA QUE YO TE DEVOLVERÉ GRATITUD Y SONRISAS CON EL INMENSO AMOR QUE TENGO POR TI.

MARIANO OSORIO " REFLEXIONES"

LA MEDIA COBIJA

Don Roque era ya un anciano cuando murió su esposa. Durante largos años había trabajado con ahínco para sacar adelante a su familia. Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre respetado por los demás, proyecto al que dedicó su vida y su escasa fortuna.

A los setenta años, Don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, ahora brillante profesional, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera, y decidió por primera vez en su vida acercarse y pedirle un favor.
Don Roque tocó la puerta.

Hola Papá, ¡Qué milagro que vienes por aquí!
Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo; además estoy cansado y viejo.
Pues a nosotros nos da mucho gusto que vengas a visitarnos ya sabes que esta es tu casa.
Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo. Entonces, ¿No te molestaría que me quedara a vivir con ustedes?.

¡Estoy tan solo!
Ehh ...¿Quedarte a vivir aquí? Si... claro... bueno... no sé si estarías a gusto. Tu sabes la casa es chica... mi esposa es muy especial... y luego los niños...

Mira, hijo, si te causo muchas molestias olvídalo. No te preocupes por mí, alguien me tenderá la mano.
¡No Papá no!, ¡no es eso!. Solo que... no se me ocurre donde podrías dormir. No puedo sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían... a menos que no te moleste.

¿Qué cosa hijo?.
Bueno... dormir en el patio.
¿Dormir en el patio? Bueno... el patio está bien.
El hijo de Don Roque llamó entonces a su hijo Luis de once años.

Dime Papá.
Mira hijo, tu abuelito se quedará a vivir con nosotros. Tráele una cobija para que se abrigue y no pase frío en la noche.

Sí, con gusto... pero... ¿Dónde va a dormir mi abuelito?

En el patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa, ya sabes cómo es...
Entonces el niño subió por la cobija. Tomó unas tijeras y la cortó en dos. En ese momento llegó su Padre.
¿Qué haces, porqué cortas la cobija de tu abuelito?.
Sabes Papá... estaba pensando...
¿Pensando?
Sí, en guardar la mitad de la cobija para cuando tú seas viejo y te vayas a vivir a mi casa.


MARIANO OSORIO " REFLEXIONES"


SÓLO TENGO 17 AÑOS!


Por Favor, Dios mío... ¡Sólo tengo 17 años!
El día de mi muerte, fue tan común como cualquier día de mis estudios escolares.

Hubiera sido mejor que me hubiera regresado como siempre en el autobús, pero me molestaba el tiempo que tardaba en llegar a casa.

Recuerdo la mentira que le conté a mamá, para que me prestara su automóvil; entre los muchos ruegos y suplicas, dije que todos mis amigos manejaban y que consideraría como un favor especial si me lo prestaba.

Cuando sonó la campana de las 2:30 de la tarde para salir de clases, tiré los libros al pupitre porque estaría libre hasta el otro día a la 8:40 de la mañana; corrí eufórico al estacionamiento a recoger el auto, pensando sólo en que iba a manejarlo a su antojo.

¿Cómo sucedió el accidente? Esto no importa. Iba corriendo con exceso de velocidad, me sentía libre y gozoso, disfrutando el correr del auto. Lo último que recuerdo es que rebasé a una anciana, pues me desesperó su forma tan lenta de manejar.

Oí el ensordecedor ruido del choque y sentí un tremendo sacudimiento...

Volaron fierros y pedazos de vidrio por todas partes; sentía que mi cuerpo se volteaba al revés y escuché mi propio grito.

De repente desperté. Todo estaba muy quieto y un policía estaba parado junto a mí. También vi a un doctor. Mi cuerpo estaba destrozado y ensangrentado, con pedazos de vidrio encajados por todas partes. Cosa rara, no sentía ningún dolor.

¡Hey! No me cubran la cabeza con esa sábana. ¡No estoy muerto, sólo tengo 17 años! Además tengo una cita en la noche. Todavía tengo que crecer y gozar de una vida encantadora... ¡No puedo estar muerto!

Después me metieron a una gaveta. Mis padres tuvieron que identificarme. Lo que más me apenaba es que me vieran así....Hecho añicos.

Me impresionaron los ojos de me mamá, cuando tuvo que enfrentarse a la más terrible experiencia de su vida. Papá envejeció de repente cuando le dijo al encargado del anfiteatro: "Sí... este es mi hijo".

El funeral fue una experiencia macabra. Vi a todos mis parientes y amigos acercarse al ataud. Pasaron uno a uno con los ojos entristecidos; algunos de mis amigos lloraban, otros me tocaban las manos y sollozaban al alejarse.

¡Por favor, alguien que me despierte! Sáquenme de aquí, no aguanto ver inconsolables a papá y a mamá. La aflicción de mis abuelos, apenas les permite andar... mis hermanas y hermanos parecen muñecos de trapo. Pareciera que todos estuvieran en trance. Nadie quiere creerlo, ni yo mismo.

¡Por favor, no me pongan en la fosa! Te prometo Dios mío, que si me das otra oportunidad seré el más cuidadoso del mundo al manejar. Sólo quiero una oportunidad más.

Por favor, Dios Mío...Recuerda que...¡Sólo tengo 17 años!

MARIANO OSORIO " REFLEXIONES"

"Yo tuve la mamá más mala del mundo"

Mientras otros niños no tenían que desayunar, yo tenía que comer cereal, huevos y pan tostado.

Cuando los demás tomaban refresco gaseoso y dulces para el almuerzo, yo tenía que comer un sándwich y un licuado.


Mi madre siempre insistía en saber en dónde estábamos.


También tenía que saber quiénes eran nuestros amigos y lo que estábamos haciendo.


Insistía en que: si decíamos que íbamos a tardar una hora, solamente nos tardáramos "una hora".

Me da vergüenza admitirlo, pero hasta tuvo el descaro de romper la ley contra el trabajo de menores, hizo que laváramos trastos, tendiéramos camas, que aprendiéramos a cocinar, a planchar y muchas cosas igualmente crueles.


Hasta creo que se quedaba despierta en la noche pensando en las cosas que podría obligarnos a hacer.


Siempre insistía que dijéramos la verdad.


Y cuando llegamos a la adolescencia nuestra vida se volvió aún más miserable.

Nadie podía tocar el claxon para que saliéramos corriendo. Nos avergonzaba hasta el extremo, obligando a nuestros amigos a llegar a la puerta para preguntar por nosotros.


Mi madre fue un completo fracaso. Ninguno de nosotros ha sido arrestado, cada uno de mis hermanos ha servido en una misión y también en nuestro país.


Y.. ¿A quién debemos culpar?


Tienes razón, ¡A nuestra madre!


Vean de todo lo que nos hemos perdido:


Nunca hemos podido participar en una manifestación. En actos violentos y miles de cosas más que hicieron nuestros amigos. Ello nos hizo convertirnos en adultos educados y honestos, trabajadores, responsables.


Y ¿Saben algo? Tomando esa referencia. Yo estoy tratando de educar a mis hijos de la misma manera.


Y le doy gracias a Dios por haberme dado la "Mamá más mala del mundo".

MARIANO OSORIO " REFLEXIONES"


LA CASA DE LOS MIL ESPEJOS

Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada, cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logro meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera, al terminar de subir se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se adentro en el cuarto y para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto había 1000 perritos mas observándolo tan fijamente como el los observaba a ellos. El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo, posteriormente sonrío y le ladro alegremente a uno de ellos. El perrito se quedo sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con el.

Cuando salió del cuarto se quedo pensando para si mismo: Que lugar tan agradable! Voy a venir mas seguido a visitarlo!

Tiempo después, otro perrito callejero entro al mismo sitio y se encontró entrando al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva, posteriormente empezó a gruñir; obviamente vio como los 1000 perritos le ladraron también a el. Cuando este perrito salió del cuarto pensó: que lugar tan horrible es este! Nunca mas volvería a entrar allí!

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: "La casa de los 1000 espejos" ; No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones. "Todos los rostros del mundo son espejos"... Decide cual rostro llevaras por dentro y ese será el que mostraras. Las cosas mas bellas del mundo no se ven ni se tocan, solo se sienten con el corazón...

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